La incidencia real de la silicosis entre los trabajadores de la industria de la pizarra en Valdeorras y Quiroga no se conoce porque la Xunta mantiene oculto el último informe oficial sobre esta cuestión, según el eurodiputado de Izquierda Unida Willy Meyer. Esta formación política anunció la presentación de una pregunta en el Parlamento Europeo en la que pide a las autoridades de Bruselas que se pronuncien sobre el supuesto oscurantismo de la Xunta sobre estos datos y advierte que la falta de un control exhaustivo sobre la incidencia de esta enfermedad puede suponer un problema para los ex trabajadores de las dos empresas de Quiroga que cerraron el año pasado.
Meyer sostiene que nadie se preocupó de hacer análisis médicos a las decenas de personas que se fueron al paro el año pasado a causa del cierre de Pebosa-Cupiga y Ferlosa, para comprobar cuántos de ellos presentaban síntomas de silicosis, una enfermedad que tarda alrededor de ocho años en manifestarse. Este eurodiputado sostiene que la falta de estos informes médicos «imposibilitaría que en caso de padecer la enfermedad en el futuro, el trabajador pueda alegar que se debe a su actividad en el sector de la pizarra». Los afectados que se encuentren en esta situación tampoco podrían utilizar esta circunstancia en el cálculo de su jubilación.
El representante de IU en Bruselas quiere que la Comisión Europea explique si le parecen suficientes las medidas adoptadas por las autoridades laborales españolas para prevenir la incidencia de la silicosis en las canteras y las fábricas de la industria pizarrera. También reclama su parecer sobre la supuesta ocultación por parte de la Xunta del último informe sobre la incidencia de esta enfermedad entre los trabajadores de este sector. Se trata de un documento que fue encargado por el Gobierno gallego y el Ministerio de Industria al instituto nacional de Silicosis, que tiene su sede en la ciudad asturiana de Oviedo.