La Policía Local denuncia en unas horas a tres conductores ebrios en el casco urbano

La Voz

OURENSE

Tres conductores han sido denunciados por la Policía Local de Ourense en apenas unas horas, tras verse implicados en episodios relacionados con el exceso de alcohol al volante. La primera denuncia la efectuaron los funcionarios municipales en la noche del lunes, en la calle Rey Soto. Los integrantes de una patrulla tuvieron conocimiento de que en ese lugar se había registrado un accidente de circulación provocado por que un vehículo había perdido el control de su marcha y había colisionado contra tres coches estacionados. Al llegar al lugar los agentes sospecharon que J. C. L., de 43 años y vecino de O Carballiño, presentaba síntomas de embriaguez, por lo que trataron de realizarle la prueba de alcoholemia. Pese a los intentos de los agentes, fue imposible que el conductor cumpliese el trámite, por lo que terminó siendo detenido y trasladado a dependencias policiales, acusado de un delito de desobediencia por negarse a hacer el test. Apenas unas horas más tarde, a las tres de la madrugada, otro accidente de circulación se registraba en la avenida de Portugal, a la altura del número 140. Una vez trasladados al lugar los agentes comprobaron que un conductor también se había salido de su carril y había colisionado contra seis coches, estacionados debidamente. Todos ellos sufrieron daños de consideración. De nuevo, los agentes observarían que la conductora presentaba síntomas de embriaguez, por lo que la conminaron para hacer la prueba de alcoholemia, en la que obtuvo un resultado positivo, con una tasa tres veces superior a la máxima legal. Por ese motivo, se instruyeron diligencias para enviar al juzgado, por un presunto delito contra la seguridad vial. La conductora es S. F. S., de 21 años y vecina de Ourense. La última alcoholemia positiva de la madrugada del martes se registró en la calle Progreso. Esta vez la presencia en la calzada de un conductor que circulaba en zigzag motivó la intervención de los agentes, que le dieron el alto al conductor. Al ver su estado lo sometieron a la prueba de alcoholemia, en la que obtuvo un resultado positivo, con una tasa muy alta. Se trata de J. F. V., de 55 años.