Zé Castro se va a Portugal a curar su estrés junto a su madre médica

OURENSE

Otro jugador que tratará de solucionar sus dolencias físicas por su cuenta. El Deportivo autorizó ayer al portugués Zé Castro a desplazarse a su país por motivos personales. El agente del defensa, Nuno Ramos Patrao, reveló que el deportivista quiere hacerse diferentes pruebas médicas para conocer el origen de los problemas gástricos que está sufriendo en los últimos días. Su entrenador, Miguel Ángel Lotina, había asegurado el pasado sábado, cuando justificó la ausencia del central en la lista de convocados para el partido de Villarreal, donde se perfilaba titular, que el estrés era el causante de sus molestias estomacales. Ramos Patrao, sin embargo, no quiso referirse a la supuesta presión que estaría padeciendo el jugador y que le habría impedido regresar al equipo en la última jornada de Liga. También descartó que su marcha a Portugal fuera una medida de presión para resolver la situación deportiva de su representado, quien la pasada semana reconoció que aún no sabe por qué salió de las alineaciones el pasado mes de septiembre. Según insistió, el futbolista está muy preocupado por sus problemas de salud y pretende visitar a varios especialistas. «Su madre es médico y él va a hacerse pruebas bajo su supervisión, no hay más», señaló el agente, quien, eso sí, desconoce cuántos días pasará el central en su país. «Todo depende de los resultados de las pruebas», afirmó sin concretar una fecha de regreso, pese a que el Deportivo prevé que se reincorpore a los entrenamientos el próximo lunes. El caso de Zé Castro se une así a la reciente estancia de Lassad en Francia. El jugador no dudó en viajar a su Marsella natal para curarse las molestias musculares que lo acompañan desde que subió al primer equipo. Volvió a ejercitarse de blanquiazul el pasado lunes, después de 25 días en un renombrado centro de rehabilitación deportiva, donde le practicaron un tratamiento con una filosofía muy distinta al que estaba recibiendo en A Coruña. Los médicos del Deportivo no ocultaron entonces su malestar por la decisión del delantero, aunque en esta ocasión el silencio que mantienen impide conocer su opinión y si fueron siquiera consultados. Los galenos no hacen declaraciones públicas desde que Lotina los criticó con motivo de la última lesión de Riki.