14 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
La entronización del hijo de Baltar dejó al partido dividido con un 60% a favor de Baltar y un 40% de Feijoo. En ausencia de gestos para el reencuentro, lo que se observa son individualismos llamativos. Un día el alcalde de Vilariño vota en contra de un decreto del presidente de la Xunta y otro, el de Boborás, regala a menores píldoras del día después. Bien haría el PP en unificar criterios.