15 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Es complejo el asunto del niño obeso. La sociedad debe protegerlo y dedica fondos públicos a hacerlo (sea sufragando sus reiterados ingresos en el hospital o en el centro educativo) para paliar la falta de atención paterna. Mientras, sus padres se meten en política pidiendo la dimisión del representante de la Xunta que acoge a su hijo. Un contrasentido.