Enero: Tereixa Troncoso, 43 años. Febrero: María Socorro da Silva, 26 años. Julio: María Luz Tapia, 38 años. Agosto: Ubaldina Pazos, 70 años. Septiembre: Laura Alonso, 19 años. A todas las mujeres asesinadas en Galicia, dos en Ourense, y a todas las que cada año denuncian agresiones en los juzgados, se les dedicó ayer el acto organizado por la Marcha Mundial da Mulleres contra la violencia de género . La plaza do Ferro, iluminada de rojo, fue el lugar de encuentro. Allí un grupo de mujeres y hombres, vestidos de negro protagonizaron Todas as ferramentas contra as raíces da violencia , una iniciativa -coordinada por Ánxeles Cuña, directora de Sarabela Teatro- que aglutinó teatro, poesía y música y que no dejó indiferente al viandantes, al constatar la rabia de una realidad que día tras día protagoniza las noticias. Acorralar, despreciar y hacer sentir culpable al maltratador fue el objetivo. Pidieron flores. Esas que nunca reciben algunas mujeres para de alguna manera solventar la deuda de una sociedad con ellas y de paso criticaron aquellas políticas discriminatorias con la mujer. Hoy es el día central y los mensajes serán hoy tan importantes como los hechos.