Ourense importa ritos

Cándida Andaluz redac.ourense@lavoz.es

OURENSE

03 nov 2009 . Actualizado a las 02:06 h.

Existen en la vida de los brasileños dos fiestas por excelencia. La primera de ellas es el carnaval, quizás la más conocida. La segunda es la puesta de largo que protagonizan las niñas que cumplen 15 años. Los brasileños, así como otras ciudadanos de nacionalidades distintas que viven en la provincia, acercan hasta aquí sus costumbres. Porque aunque uno esté lejos de la tierra que le vio nacer, hay cosas que sí se pueden rescatar a miles de kilómetros de distancia. Thaisa de Andrade Jardim cumplió el pasado 28 de octubre 15 años y su familia quiso que la tradición estuviera presente. Estuvo acompañada por su familia, sobre todo por su madre y su hermana que no se despegaron de ella en toda la noche. La cita fue en el salón Caracas del Hotel Bamio y a la misma acudieron cerca de doscientas personas. Familiares (pocos brasileños) y muchos amigos de la homenajeada. Compañeros del colegio que no quisieron perderse no solo la fiesta de una amiga sino la posibilidad de descubrir la importancia que en un país como Brasil se le da a una chica que acaba de cumplir sus 15 años. Thaisa, que inició la noche vestida de verde, recibió multitud de regalos y a cambio invitió a los presentes a una gran comilona con tarta incluida: un gran pastel decorado. Llegada las doce de la noche (como en el cuento de la Cenicienta -aunque al revés-), Thaisa cambió su palabra de honor verde, por un vestido blanco y como una princesa recibió a una príncipe, un joven «serio, divertido y que sepa bailar» como comentó su madre Elza que subrayó: «Todo el mundo se quedó sorprendido». La fiesta se alargó hasta las cuatro de la madrugada, cuando Thaisa tuvo que dejar de nuevo el traje de princesa.