El Dépor pretende estrenar su casillero de puntos contra un Málaga sorprendente. Cuando aún resuenan en el estadio los ecos de la goleada de la selección, vuelve el fútbol a Riazor con el duelo entre los campeones de la otra Liga, los que la pasada temporada más cerca estuvieron de destronar a los seis grandes.
La receta del equipo coruñés será la misma que en la dulce derrota del Santiago Bernabéu: un buen chorro de ganas, mucho orden y los mismos once protagonistas.
Así, Miguel Ángel Lotina repetirá la alineación que cayó en la primera jornada ¡hace ya catorce días!, pero se ganó la ilusión de sus seguidores. Entonces su descaro estuvo a punto de llevarse por delante a un rival de otra galaxia. Recibe esta tarde a un equipo más terrenal, pero la afición exige la misma actitud, aunque, eso sí, con algo más de puntería.
También espera empezar a contestar preguntas: ¿Empezarán a notarse la ausencia de Verdú y la de Lafita (al menos hasta que la comisión de la Liga de Fútbol Profesional tome una decisión definitiva), entre ambos quince goles la pasada campaña? ¿A la tercera será la temporada del mexicano Guardado? ¿Continuará Riki en racha? ¿Aranzubia mantendrá su excepcional rendimiento de la pasada campaña? ¿Cuál será el papel del canterano Iván Pérez?
La llegada del centrocampista brasileño Juca, el único de las dos incorporaciones de esta campaña que será titular, se convertirá en la gran novedad deportivista. Pese a su fisura en la muñeca derecha, que le obligará a jugar con una férula protectora, su despliegue en el mediocentro y su sociedad con Juan Rodríguez se tornan básicos en la recién estrenada temporada para que Juan Carlos Valerón, más liberado de responsabilidades defensivas, recupere el brillo de antaño. Adrián, frente al equipo que lo redimió, y Lassad esperarán su turno en el banquillo.
El Málaga saltará al césped con Munúa en el once y el ex deportivista Luque en la recámara. A partir de una plantilla renovada aspira a volver a animar la Liga. En la primera jornada le metieron tres al Atlético. El jovencísimo Forestieri, el Messi italiano, lidera un ataque en el que Duda pone el talento y Valdo la velocidad.