14 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Será por el relax de la época vacacional o será por la falta de interés. Pero lo cierto es que una semana después de que el río Sil apareciera teñido de llamativo ocre, ni una autoridad ha dictaminado la causa de tan visible atentado. Siete días parecen una eternidad a la hora de esclarecer un hecho ocurrido en un lugar concreto del largo recorrido del caudaloso río.