Diferencias que unen

OURENSE

Decenas de senegaleses, saharauis y gitanos estrecharon lazos con los ourensanos intercambiando gastronomía, música y juegos tradicionales en Seixalbo

09 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Acentos, olores y colores poco habituales para Seixalbo llenaron ayer de animación el núcleo histórico ourensano. Tras el éxito que tuvo el festival intercultural organizado el pasado mes de mayo en el campus, la asociación Intergaliza -en colaboración con los con las agrupaciones vecinales San Breixo, Os Irmandiños y Agromadas y los colectivos de gitanos, saharauis y senegaleses en Ourense- decidió repetir esta actividad en Seixalbo. La praza do Cabildo de la localidad acogió la celebración, que sirvió para que las comunidades de extranjeros que residen en la capital estrecharan lazos entre ellos y con los ourensanos a través de la gastronomía, la música o los juegos tradicionales.

«Tratamos de unir a diversidade e facer unha labor de integración para normalizar a presenza destas comunidades que viven con nós», explicaba ayer Rubén Nóvoa. Ese objetivo se consiguió con total normalidad ayer en Seixalbo, especialmente entre los más pequeños, que no tardaron en hacer migas mientras jugaban a la sogatira o se subían sobre zancos. La presencia de los niños senegaleses y saharauis que pasan el verano en Ourense animó las actividades.

A los mayores les gustó más la degustación de productos típicos que ofreció cada una de las comunidades. Acara y beignet dugub senegaleses, cuscús, dulces y té saharauis, arroz con berzas y gallina casera gitanos hicieron las delicias de los asistentes junto con los pimientos y el pan del país que se producen en Seixalbo.

Un partido de fútbol con equipos mixtos, música y cuentos tradicionales completaron el programa de una jornada que llenó de animación el núcleo histórico. A partir de hoy, muchos se sentirán más y mejor integrados en la tierra que les acoge como unos ourensanos más en su comunidad.