Otra conclusión que se extrae de la investigación de esta joven es que en el material que se imprime en Ourense para promocionar la ciudad o en sus páginas virtuales «no aparece una relación a la parte afectiva. La imagen de un destino se forma por la imagen cognitiva, a base de los componentes naturales, artísticos y culturales pero luego hay una parte afectiva de sentimiento hacia el lugar», recuerda Leticia. Esto quiere decir que en la promoción turística ourensana hay falta de palabras y frases que pueden incitar al visitante a acercarse a la ciudad y a su provincia. «Hay que ofrecer expresiones que hagan que una persona sintonice con el sentimiento y le entren ganas de viajar», manifiesta la autora de la investigación, que pone como ejemplo lo que se hace en Valencia. «Allí se promocionan con llamadas a los sentimientos para que las personas tengan la necesidad de ir porque saben que allí van a experimentar algo único. Y esto se echa muchísimo en falta en los folletos y webs de Ourense». Leticia dice que la información que se da es un tanto fría, distante. «Hoy el turismo pasa de ser simple venta de productos a ser venta de experiencias. La gente quiere vivir experiencias en un lugar y hay que decirle primero que las va vivir.