La taquilla certifica a la Mostra

OURENSE

Con el ecuador de la MIT traspasado, el certamen se ratifica un año más como un imán social, económico y cultural para la villa

23 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Un cuarto de siglo, bodas de plata o simplemente 25 años montando y desmontando escenarios en los que se representaba algo más que teatro. Tan solo hay que abrir el recientemente presentado libro que sirve de moviola escénica para refrescar caras hoy de primera línea profesional que visitaron la Mostra y en algunos casos ya desaparecidas.

Actuaciones que magnifican un programa que este año inicia una nueva etapa con el relevo del siempre recordado por la nueva gerencia y su entorno, Rubén Garcia, que ahora y con la base de un trabajo más que fijado, inician una etapa de aperturismo que su nuevo director Roberto Pascual adelantó antes del inicio de al Mostra, confirmando que «aproveitarán os contactos e se traballará para amplialos sen atender a fronteiras».

Una intención que sin el favor del afilado veredicto de la taquilla no podría materializarse. Situación que este año se corrobora con la asistencia de un público fiel que no falta a las citas programadas por la gerencia del certamen y que posibilita el aperturismo con el que nace esta nueva etapa que busca la consolidación de una herramienta jurídica que permita trabajar a lo largo de todo el año y que no haga depender a la organización «del gobierno de turno que haga en Madrid o Santiago» para solicitar -«mendigar» fue la expresión utilizada por el regidor en presencia del presidente Feijoo- subvenciones que permitan la perpetuidad de la Mostra. Una solicitud que se agudiza en la petición de nuevas infraestructuras, algo que en la jornada de ayer demostró su relevancia.

Necesidad de infraestructuras

El traslado de los escenarios por la lluvia y la posibilidad de que hoy se repita la situación en el caso de que las precipitaciones se agudicen, justifican las reivindicaciones ribadavienses.