Si no se postula él, lo hacen otros. Ayer José Manuel Baltar Blanco protagonizaba la segunda entrega del foro de actualidad del PP ourensano -los llamados «Debates populares»- y la persona encargada de presentar al ponente le mostró el camino de la sucesión en el partido. Emilio Atrio, abogado y presidente del Consello Social de la Universidad de Vigo, dijo de él que «en breve se darán las circunstancias para que desarrolle en toda su plenitud responsabilidades para las que está preparado y creo que decidido a afrontar».
El posible papel de Baltar Blanco en la sucesión de su padre como presidente provincial del PP que se deja entrever en las palabras de Atrio se ve reforzado si se tiene en cuenta que segundos antes de esa frase dedicó unos minutos de la presentación a alabar a José Luis Baltar. «Los genes se transmiten», dijo el abogado, que destacó el mecenazgo de la Diputación en la Universidad. «Mi deseo es que José Manuel siga en ese sentido la trayectoria de su padre», dijo.
El señalado -que hablaba ante un auditorio repleto de dirigentes ourensanos del PP, incluido su padre- no se refirió explícitamente a una posible sucesión, pero su discurso parecía una declaración de intenciones políticas e ideológicas. Baltar Blanco, convocado para hablar de las instituciones autonómicas gallegas por ser vicepresidente del Parlamento gallego, hizo gala de los mismos valores que guían desde hace décadas a su padre.
El ponente se presentó como defensor de un galleguismo siempre respetuoso con la Constitución, pero reivindicó sobre todo la importancia de las provincias y de las diputaciones. En base a estos dos pilares, se anunció la creación de sendos organismos en el seno del PP. Por un lado, un Área de Estudos e Pensamento Galeguista y, por otro, un Instituto Ourensán de Estudos Políticos. Con el primero se pretende, según el PP, «manter vivo o legado cultural e político dos nosos devanceiros» y con el segundo «reafirmar a identidade ourensán».