En la ciudad de Ourense otros dos accidentes con conductores bajo los efectos del alcohol se produjeron en la madrugada de ayer. A las 04.18 horas, L. R. de 25 años circulaba en zigzag con su BMW. Los agentes de la policía local lo interceptaron en la glorieta Salvador Dalí y le hicieron la prueba de la alcoholemia. Dio resultado positivo, superando en más de tres veces la tasa media permitida. El caso fue puesto en conocimiento del juzgado de guardia y el vehículo fue retirado al depósito. Apenas una hora después, Enrique N. G. de 30 años se accidentaba en la calle Fonte dos caños con su Renault Megane, saliéndose de la vía y colisionando contra un muro de una propiedad privada. Como se le apreciaron síntomas de embriaguez, fue sometido a una prueba de alcoholemia y el resultado superó en más de dos veces la tasa normal. Al conductor no le pasó nada en esa colisión. Su coche fue retirado al depósito municipal. A pesar de los avisos se siguen produciendo estos casos en la ciudad, con conductores que hacen caso omiso a las normas y se ponen al volante después de haber bebido alcohol. Eso les hace perder el control del vehículo, como en estos casos, que después suelen acabar en el juzgado, muchas veces perjudicando al propio acusado.