Tras un parón de algo más de cuatro horas, los trabajadores de la pizarrera Ipisa (con sede en Carballeda de Valdeorras) decidieron volver al trabajo. Ponían fin así a los dos días de huelga anunciados, tras lograr el compromiso de la patronal (que pidió reunirse con el comité de empresa a primera hora de la mañana) de que hoy acabarán de abonar las nóminas relativas al mes de enero que ayer todavía adeudaban a parte de la plantilla, según lo apuntado por el secretario comarcal de Comisiones Obreras, Luis Alba.
Además, en la asamblea celebrada en las instalaciones de la empresa en A Medua, se decidió desconvocar las movilizaciones previstas para la primera semana de mayo, ante el compromiso de que en esas fechas ya habrán recibido la paga de febrero. «E o día 11 de maio teremos unha nova asamblea, na que decidiremos os novos prazos que lle damos á empresa, se cumpre», comenta desde CIG Adriano Brito, «porque se a xente non cobrou para entón a paga de febreiro, iríase á folga indefinida».
En las negociaciones se contempla también que el día de ayer no se le descuente a nadie de la nómina, según aseguraba Brito.
Por otro lado, mañana se celebra en O Barco el juicio que enfrenta a sindicalistas y empresa por una supuesta retención ilegal el pasado enero.