Proponen que el botellón solo se permita a los que participen en un programa de voluntariado
OURENSE
Un Registro del Botellón Cívico. Ese es el nombre que las Xuventudes Socialistas de Ourense han puesto a la solución que proponen para los ruidos y molestias ocasionadas por las reuniones juveniles nocturnas en la vía pública. Los jóvenes, según explicaron, podrían darse de alta en el citado registro solo si participan en un programa de voluntariado. De modo rotativo, un grupo de participantes en los botellones se encargaría de informar in situ a sus compañeros de los efectos del abuso del alcohol, de hábitos de consumo responsable y de la necesidad de la moderación en el ruido y de la recogida de los residuos creados. «Outro botellón é posible», resumió el secretario general de las Xuventudes Socialistas, Jonathan da Silva.
Del registro, además, quedarían excluidos los menores de edad y aquellas personas que tengan antecedentes por actos vandálicos o por conductas que contravengan las ordenanzas en materia de civismo. Esta iniciativa se adelantaría, además, al proyecto de ley autonómica que prohibiría el consumo de alcohol en la vía pública salvo con autorización de las autoridades competentes, es decir, los ayuntamientos. El Concello de Ourense, con el registro del botellón cívico, solo expediría esas autorizaciones para los jóvenes que se hubieran comprometido a participar en el programa de voluntariado.
El proyecto de las Xuventudes Socialistas fue presentado ayer a la concejala de Participación Ciudadana, María Devesa, con la que mantuvieron una reunión en la Casa da Xuventude. La responsable política, que no tiene competencias en este asunto, se comprometió a trasladar la iniciativa de los jóvenes socialistas al grupo de gobierno para que sea estudiada. «É un documento para o debate, aberto a todo tipo de aportacións que non perdan de vista o noso posicionamento, que pasa por plantexarse o onde, e non o como, para solucionar os problemas asociados á práctica do botellón», explicó Jonathan da Silva, que dijo que este fenómeno no se solucionará sin el consenso de todos los agentes sociales implicados.
No al botellódromo
Por otro lado, el secretario de las Xuventudes Socialistas reiteró su negativa a crear botellódromos en la capital. «A Administración non pode habilitar un lugar no que os xóvenes teñan a sensación de que todo está permitido. A súa responsabilidade pasa por facer dun fenómeno social, dunha realidade, un elemento compatible co civismo e, incluso, positivalo, empregándoo como un fenómeno dinamizador do voluntariado social», indicó.