La comunidad senegalesa celebra su fiesta nacional en Ourense y advierte de los efectos agravados de la recesión en su colectivo
05 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Existe la falsa creencia de que la crisis económica está afectando menos a los inmigrantes porque desarrollan los trabajos peor pagados y no han perdido sus empleos. La comunidad senegalesa en Ourense trató ayer de desmontar este mito con una charla sobre los efectos recesión en su colectivo que, lejos de ser más suaves que en la población autóctona, son incluso más graves. Iria Vázquez Silva, socióloga en preparación de una tesis sobre los senegaleses en Galicia, incidió en esta idea y destacó el bajón de ventas que está sufriendo la venta ambulante, una de las actividades laborales más habituales de este colectivo. Los problemas de este negocio, según dijo, son un buen termómetro de la crisis.
Ibrahima Diouf, secretario de la asociación de senegaleses de Ourense, también habló de los problemas que están viviendo los vendedores ambulantes ante la falta de clientes, aunque destacó el hecho de que la comunidad no solo trabaja en este sector. Precisamente, Iria Vázquez explicó que el empleo más habitual para este colectivo es en empresas de la construcción, especialmente afectadas por la recesión. Además, según dijo, existe una tasa de temporalidad muy alta, lo que pone aún más en peligro su trabajo.
Diouf recordó también que acabar en el paro en un auténtico drama para los inmigrantes porque pueden convertirse en irregulares al no poder renovar su documentación sin un empleo. Además, las consecuencias de esta situación afectan no sólo a los emigrados si no también a las familias que se quedaron en su país de origen. Las remesas enviadas desde España, dijo Diouf, se han reducido en un 7% entre enero y septiembre del 2008. Por este motivo la comunidad reclama medidas económicas específicas para los inmigrantes y, especialmente, que se retome el sistema de contratación en origen, reducido tras la crisis.
Estas reflexiones fueron expresadas ayer con motivo de la celebración en la Casa da Xuventude del 49 aniversario de la liberación de Senegal y, además de la charla sobre la crisis, hubo una exhibición de lucha tradicional del país, una degustación gastronómica y un concierto.