Una simple cuestión de confianza

OURENSE

Las dimisiones de los ex directores generales de Personal del Concello de Ourense se produjeron después de sendos períodos de silencio y espera en campaña electoral

29 mar 2009 . Actualizado a las 03:00 h.

La de David del Río ha sido la dimisión del segundo director general de recursos humanos del Concello de Ourense en menos de dos años. Aguantó ocho meses, del 23 de julio al 25 de marzo, aunque ya en octubre supo que le iba a resultar imposible entenderse con el concejal. Esperó al alcalde, pero este no acudió a su encuentro. 1 ¿Hay similitudes entre esta dimisión y la del antecesor, Miguel Diéguez?

En el escenario, los protagonistas, los modos y los tiempos. Miguel Diéguez y David del Río llegaron con ganas de poner orden en uno de los servicios más importantes de la administración, que consume más de la tercera parte del presupuesto. Ambos se estrellaron con la poca disposición del concejal, Antonio Rodríguez Penín, a la hora de ceder poder, y con un jefe de servicio, Javier García Gago, en quien este confía plenamente. Los dos ejecutivos pasaron por sendos períodos de ostracismo, coincidiendo con citas con las urnas. Superado el trance, visto que el alcalde no movía ficha, es decir, que mantenía a Rodríguez Penín, arrojaron la toalla.

2

¿Tenían ambos esperanzas de continuar en el puesto?

Los ya ex directores generales confiaban en que el alcalde, a quien ambos concedían la máxima y única autoridad, valorase su trabajo y la situación. Con esa esperanza y el deseo de no hacer daño en campaña electoral, retrasaron el desenlace.

3

¿Por qué es la dirección general de personal la única en la que afloran problemas?

Por falta de confianza entre el concejal y los ejecutivos externos nombrados para el puesto. Faltó mano izquierda para manejar con soltura y sin muchas cicatrices una concejalía muy importante, de la que depende la gestión de un asunto tan delicado y de tanta trascendencia como las contrataciones de personal, que, con mayor o menor fortuna y transparencia, siempre son motivo de acusaciones, sea cual fuere el color del gobierno municipal y la oposición. Invariablemente se echan en cara la siempre supuesta colocación a dedos de personas afines.

4

¿Existe en medios políticos la sensación de que Personal es «sitio distinto»?

Nadie concibe que se pueda otorgar una licencia de obra que no se ajuste al plan de urbanismo o que no tenga las bendiciones de los servicios técnicos. En Personal, sin embargo, con fundamento o sin él, el margen de maniobra se presume que es mayor. Sobran curiosos. Todos piden. Cada etapa tiene y deja, además, su cuota de enchufados, algo que unos y otros se echan a la cara de forma recurrente, según conveniencia. 5 ¿Habrá un nuevo director general de recursos humanos, después del fracaso que para el alcalde supone la dimisión de los dos primeros?

Es decisión exclusiva del regidor. Francisco Rodríguez, por el momento, ha dicho que no es necesario ni imprescindible. Seguramente pesa el riesgo al tercer patinazo. De todos modos, en círculos políticos suena el nombre de la delegada de Traballo, Carmen Rodríguez Dacosta, para un destino de responsabilidad en el Concello de Ourense, no como directora general, pero con similares responsabilidades.

6

¿La dimisión de David del Río es consecuencia de la falta de entendimiento con el concejal Rodríguez Penín?

Más que la falta de sintonía con el concejal, lo que ha precipitado la dimisión ha sido la falta de respuestas del alcalde, que únicamente accedió a cesar al anterior jefe de servicio, García Gago, (algo que sin éxito había pedido Miguel Diéguez), pero no frenó lo que David del Río calificaba de interferencias . Pese a ser desposeído de la jefatura de personal, siguió siendo el apoyo fundamental del concejal para sacar adelante los asuntos importantes, como la Relación de Postos de Traballo (RPT).

7

¿Por qué no se encargó la revisión de la RPT, como políticamente se prometió y como querían los directores generales, a una consultora?

Para mantener la situación. Tanto PSOE como BNG cerraron filas con Rodríguez Penín, a pesar de que en privado más de un miembro del gobierno municipal deja ver su malestar. 8 ¿Qué proyectos han quedado sin desarrollar con la dimisión de David del Río?

La implantación de un sistema de evaluación de funciones era uno de los retos que se había marcado el ex director general. Poner en marcha un sistema de control eficaz, evitar las diferencias de tratamiento entre personal laboral y funcionarios y crear una bolsa para la selección del personal temporal, con un orden de prelación, sin hacer nuevas valoraciones hasta agotar las reservas de personas inscritas, quedan también como objetivos incumplidos.

9

¿Por qué se mantienen las adscripciones provisionales de algunos puestos?

Es una de las irregularidades con las que han intentado acabar los directores generales. Aparte de considerar ilegal esa situación, apostaban por la promoción (por medio de los correspondientes concursos, o concurso-oposición) para las distintas jefaturas, con el fin de que se pudieran consolidar las plazas. La medida concedería una mayor autonomía a los funcionarios, sin verse obligados a mantener una buena sintonía con los políticos para defender sus plazas.

10

El recién dimitido director general de recursos humanos había trabajado como abogado para la CIG. ¿Se notó en sus relaciones con este sindicato en el Concello?

En un primer momento fueron buenas, aunque poco a poco se deterioraron, a medida que vio cómo los delegados de UGT y CIG negociaban con el concejal al margen de las mesas de trabajo. La denuncia que estas dos organizaciones hicieron llegar al alcalde el pasado día 9, para censurar la «dejación de funciones» del director general y el jefe de servicio, en sintonía con el parecer del concejal, refrendó la distancia. David del Río, como antes Miguel Diéguez, intentó el acercamiento a todos los sindicatos, incluyendo los ideológicamente más alejados del bipartito, como USO y CSIF.

11

¿Por qué se retiraron de la negociación de la RPT el director general de recursos humanos y el jefe de servicio?

Al verse desautorizados por el concejal, que fue quien, en última instancia, cerró el acuerdo con los sindicatos minoritarios, UGT y CIG. Las actas incorporadas al presupuesto general del 2009, como resaltó la oposición, llevan el nombre de los dos técnicos, pero estos no llegaron a estampar su firma.

12

¿Por qué el alcalde mantiene a Rodríguez Penín?

Para la concejalía de Personal el alcalde precisa a una persona de absoluta confianza y probada capacidad de sacrificio, que no se deje impresionar ni se arrugue por las críticas que le puedan llegar de la oposición o los sindicatos. En un entorno tan politizado, tiene un gran peso el partido. El alcalde confía en Rodríguez Penín y este, además, goza del respaldo sin fisuras del secretario de política municipal en la ejecutiva local del PSOE, Antonio López Vallejo, que es el pilar fundamental del gabinete del alcalde.