«Aún recuerdo las noches sin dormir y las lágrimas por el descenso»

OURENSE

Rubén Carnoto Rodríguez (Ourense, 1975) lleva nueve años colaborando con el Ourense FS de forma altruista, pues en estas nueve temporadas sólo una vez cobró. Entró en el club de la mano de su padre Miguel como auxiliar y lleva cuatro como delegado. Compagina este trabajo con el de fabricante de colchones en Aspol. -¿Ya era antes aficionado al fútbol sala? -Sí, iba a ver todos los partidos. Cuando se metió Barril (el presidente) fuimos entrando, pero no fallábamos un partido, viví el ascenso a División de Honor. -¿La función de delegado exige responsabilidad o se lleva bien? -Es una cosa sencillita, sobre todo en esta categoría. Antes, en división de Honor, sí que había más responsabilidad, había que planificar el viaje, buscar los hoteles... -¿Echa de menos esa época? -Mucho. Aún recuerdo las noches sin dormir y las lágrimas por el descenso. Nosotros habíamos ganado nuestro partido en Valencia y dependíamos de que el Parrulo no ganara al Playas, pero había un acuerdo entre estos equipos, y se salvó Ferrol. -¿Fue ese el momento más duro? -Sí. Pero también hay cosas buenas, el ascenso, el compañerismo que había en la Copa de España. Éramos una familia. -¿Es amigo de los jugadores? -Fuera, sí. En el autocar y en el pabellón soy el jefe de expedición.