El debate está servido en el barrio de O Vinteún. Con el inicio de la mejora de cinco calles los comerciantes alzaron la voz para censurar una intervención que, aseguran, les provocará un descenso en las ventas. La principal queja de los empresarios tiene que ver con la ampliación de las aceras que, en algunos puntos, llegará hasta los seis metros de ancho. Entienden que la pérdida de plazas de aparcamiento afectará directamente a las ventas: «Lo que van a hacer es aceras anchas en una zona en la que casi no hay peatones. El proyecto lo que hará es deshumanizar la calle, justo lo contrario de lo que ellos pretenden».
Un rápido recorrido por las cinco calles que serán objeto de la reforma (Bibey, Arenteiro, Támega, Sil y Avia) muestra la necesidad de intervenir: aceras abandonadas, ausencia de vegetación y asfalto lleno de baches son las principales características de unos viales donde conviven negocios de la automoción, profesionales y pequeñas tiendas de ropa y alimentación que ven peligrar su futuro comercial. «Aquí hay pocos negocios, por lo que la actuación será un fracaso», indicó un comerciante de la zona.
La filosofía de la intervención de la Concellería de Infraestructuras -está cofinanciada por la Consellería de Vivenda y supondrá una inversión de 1,4 millones de euros- pasa por la creación de espacios públicos y priorizar al peatón sobre el vehículo. «No tiene sentido, porque se trata de calles donde hay más tráfico de coches que de personas. De hecho, pasan cinco veces más automóviles que peatones», indicó el dueño de un negocio en una de las calles afectadas.
Visión municipal
El temor de los comerciantes por perder volumen de negocio al ampliarse las aceras no es compartido desde la Concellería de Infraestructuras. Su responsable, Andrés García Mata, afirma que el número de plazas de aparcamiento que se perderá es «insignificante». Según explico, se reordenará el espacio para reducir un posible impacto sobre el comercio: «A única zona onde non se poderá aparcar é o primeiro tramo da rúa río Bibey, que pasará a ser peonil. O resto de prazas practicamente se manterán no mesmo número».
En cifras, la renovación de las cinco calles de O Vinteún supondrá la reforma de seis mil metros cuadrados de acera, que irán desde los dos hasta los seis metros de ancho. También se instalará nuevo mobiliario urbano y alrededor de un centenar de árboles. El proyecto incluye la renovación de la deteriorada red de abastecimiento y saneamiento. «Queremos crear un espazo para que os veciños poidan estar na rúa e disfrutar dos espazos comúns, xa que ata agora era un lugar de paso e non para estar», indicó el nacionalista Andrés García Mata.
Los trabajos previstos en las calles río Bibey, Arenteiro, Támega, Sil y Avia tienen una duración estimada de medio año.