El hostelero puso en marcha una iniciativa que por tres euros permite la entrada de bebidas del exterior
21 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Los jóvenes ourensanos que salen de marcha cada fin de semana tienen desde el pasado jueves una nueva alternativa: el botellón de interior. La iniciativa fue inaugurada con éxito en dos locales de la ciudad, uno en la calle Cabeza de Manzaneda y en la discoteca Capital. Al frente de esta última se encuentra Gonzalo Carballeda, que confía en que la propuesta cale en la sociedad ourensana. Para ello, permitirá a los jóvenes que entren todos los jueves en su local con la bebida del exterior y realicen su botellón en un ambiente resguardado del frío y con actuaciones en directo. El precio por entrar al botellódromo de interior es de tres euros. De momento, en la primera noche logró reunir a doscientos jóvenes.
-Es una buena cifra para comenzar, aunque está claro que hay que darle tiempo para que se consolide como una alternativa al botellón. Además, tenemos que tener en cuenta que los estudiantes están en época exámenes, y eso siempre se nota en los locales de copas.
-¿Qué sensaciones recogieron de los asistentes?
-La gente se fue muy contenta. Les pareció una buena idea, sobre todo destacaron la posibilidad de escuchar música, ya que en las plazas de la ciudad tan solo se pueden reunir para beber, y no tienen la posibilidad de escuchar música en directo y dos tipos de selección musical ( house e indie y pop español). También se sorprendieron de que pudieran comprar en la discoteca la bebida al precio de una tienda de 24 horas.
-¿Cómo surgió esta iniciativa?
-La idea nace de la base de que si no puedes con el enemigo tienes que unirte a él. Llevábamos mucho tiempo dándole vueltas, y ahora la crisis obliga a agudizar el ingenio, porque no hay que olvidar que a las discotecas les hace más daño la crisis que el botellón.
-Dice que notan la crisis, ¿la gente sale menos?
-Hay mucha gente que antes salía dos días a la semana y ahora sale solo uno. Los viernes están perdiendo fuerza, ya que la gente se centra en los sábados.
-¿Qué le parece la decisión del Concello de Ourense de acordonar la plaza de As Mercedes para prohibir el botellón?
-Yo creo que era una medida necesaria. No lo digo solo como hostelero y porque me perjudicaba directamente. Considero que no se podía permitir que en las calles y en las plazas de la ciudad se incumpliese la normativa de manera sistemática, en cuanto a ruidos y horarios. No estamos hablando de una cuestión minoritaria, ya que en verano en As Mercedes se llegaban a juntar unas mil personas. Además, en la calle no se puede controlar si consumen alcohol los menores.