14 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Enrico declaró que si la primera parte de su Erasmus fue tan buena «¿cómo será la segunda?». Este campeón pronto sustituyó la pizza por la empanada aunque al comerse entera una empanada en un solo día se empachó. «Mi experiencia es fantástica. Me enseñaron Galicia. Estuve en Parada do Sil en un bar con quince personas de la zona y se extrañaban de verme», manifestó encantado.
Alberto, también del sur de Italia, parlotea español de una manera sorpresiva. «Yo no hablaba nada de español. Aquí encontré novia y la gente te acoge bien». Junio aún se ve lejano.