Las rebajas de todo el año

Cándida Andaluz redac.ourense@lavoz.es

OURENSE

Si pasear a plena luz del sol en verano es un castigo, en invierno se convierte en un placer. Si los rayos solares se concentran en paseo de Barbaña en día de feria en invierno entonces parece que por lo menos hay algo que invita a echar un vistazo. Pero no resultó ayer un día de mucha venta en la cita mensual en la capital ourensana. A pesar de mostrar precios de hipo, más baratos que los habituales, los compradores -que a lo mejor eligieron el día para cambiar los regalos de Reyes, más que para seguir gastando- no acudieron a la cita como se esperaba y fueron más los curiosos y los abuelos con los nietos -todavía de vacaciones- los que decidieron mantenerse entretenidos observando los grandes descuentos.

La cita con el pulpo empezó mejor el año que como lo acabó. Por lo menos se dejaron ver en el campo de la feria comensales, en su mayoría gente de localidades próximas, que aprovecharon la jornada para compartir mesa, que no mantel. Pero también hubo quien se acercó para llevar a casa. La primera feria del año se vivió con resaca, porque tanta fiesta y feria junta a veces satura.