Entre los visitantes había muchos emigrantes de países cálidos que querían conocer la nieve
07 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Será porque Papá Noel viene en trineo y ha creado moda, o porque a los niños siempre le ha gustado lo de tirarse en trineo, que ayer los más pequeños de la casa presentes en la estación de montaña de Cabeza de Manzaneda optaban por emular a Heidi una y otra vez. Era la actividad más demandada en el caso de los enanos, mientras que los adultos se mostraron fieles a los esquíes. Eso para los que optaron por disfrutar de la nieve a toda velocidad, porque muchos otros prefirieron dar un paseo por la montaña. Un paseo que fue mejor para los madrugadores, que todavía cogieron algo de sol. A mediodía la intensa niebla dificultaba disfrutar de las vistas, situación que se mantuvo a lo largo de la tarde. Todo en un día sin demasiada nieve, lo que provocó que únicamente tres pistas estuviesen abiertas.
Entre los visitantes de la estación, ayer se vieron pocos ourensanos. La mayoría de los presentes habían llegado de las otras provincias gallegas, siendo Pontevedra la que más amantes de la nieve había arrastrado. Aunque con residencia en Galicia, entre los remontes se escuchaban diferentes acentos que denotaban procedencias mucho más lejanas. Decenas de emigrantes llegados de países cálidos aprovecharon su primer día de Reyes en Galicia para conocer la nieve. Se les notaba en el acento y en la emoción de descubrir el polvo blanco, aunque también en las caras de frío. Los termómetros bajo cero corroboraban que hacía mucho.