La Asociación Española contra el Cáncer ofrece la posibilidad de hacer compras en el rastrillo de la calle Concordia
11 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Desde las diez y media de la mañana de ayer quienes deseen encontrar casi cualquier cosa a buen precio tienen una cita, en el número nueve de la calle Concordia, con el rastrillo solidario de la Asociación Española contra el Cáncer.
Después de haber estado el año pasado en la calle del Paseo, en esta ocasión la tienda solidaria de la asociación se desplaza al que fuera un emblemático local comercial del centro de la capital ourensana.
En él, una voluntaria de la entidad, Teli Espiñeira, atiende a los clientes y se ocupa de que todo esté en orden.
Según explica, en el rastrillo «hay de todo un poco, aunque este año destacan especialmente las piezas de cristal y cerámica». Eso sin olvidar otros elementos decorativos, complementos para el hogar, bisutería, juguetes y por supuesto ropa.
En cuanto a los precios, son tan variados como los productos que ocupan los estantes del local, pero en todo caso se trata de cantidades asequibles, siempre «mucho más bajas que el precio real», que siempre se consulta como referencia antes del etiquetado.
Con la vista puesta en la crisis, que ya el año pasado complicó un poco la recaudación del rastrillo, Teli Espiñeira confía en que los ourensanos se vayan acercando a la tienda e interesándose en sus productos.
Lo recaudado se destinará, como viene siendo habitual, al apoyo diario que la asociación lleva a cabo con enfermos de cáncer y sus familiares.
También hay otra manera de contribuir y es aportando cosas para que otros las compren: «La gente está a tiempo de traer cosas, aunque hayamos abierto nosotros seguimos recibiendo agradecidos lo que nos den, porque gracias a las donaciones es que tenemos el rastrillo».
Además, Teli Espiñeira hace un llamamiento a la solidaridad constante, más allá de Navidad: «Es importante solidarizarse con la causa que sea y hacerse socios de las entidades, porque es con lo que cuenta fijo cualquier oenegé».