De compras en festivo

Miguel Ascón redac.ourense@lavoz.es

OURENSE

Los comercios ourensanos pueden abrir ocho domingos y festivos al año. Llevaban sin hacerlo desde el pasado día 6 de julio y ayer tocaba apertura. Así, cientos de ourensanos aprovecharon el día de los difuntos para dedicarse a tareas más terrenales. Aunque las grandes superficies como el Carrefour y el Ponte Vella explotaron el permiso para abrir sus puertas, las principales cadenas de supermercados y la mayor parte de los pequeños comercios no lo hicieron. Los que sí abrieron rentabilizaron esa decisión gracias al dispendio de los muchos ourensanos que, a pesar de la crisis, dedicaron la jornada a ir de compras.

La apertura de los grandes centros comerciales en festivo permite hacer la compra con calma a las personas que durante la semana no disponen de todo el tiempo que desearían. «Hoxe que non traballabamos, aproveitamos. Aquí dan facilidades porque compras para toda a semana e o tes todo no mesmo sitio», cuenta Antonia García a la salida del Carrefour.

El funcionamiento de los centros comerciales tiene, sin embargo, su parte negativa, la de los empleados a los que les toca trabajar en festivo. «Cobramos más por trabajar hoy, pero se lleva mal porque ves a todo el mundo de día libre y tú tienes que pringar aquí», explica la dependienta de un comercio de Ponte Vella, que no quiere revelar su nombre para no enfadar a su jefe. Muchos clientes, sin embargo, se solidarizan con ellos, como Luciano Álvarez: «A xente tamén ten que descansar. Nós como obreiros temos que mirar tamén polos outros obreiros», explica. Por desgracia a esos currantes aún les quedan cuatro festivos del año por trabajar.