«Multiplícate por cero». Esta es la típica frase de Bart Simpson que debió de pensar ayer el teniente de alcalde, Alexandre Sánchez Vidal , cuando tras hablar del presupuesto con el que cuenta el Festival Internacional de Cine de Ourense comparó a la ciudad con Springfield. Homer Marge, Bart, Lisa y Magie Simpson no estaban -o sí- pero lo cierto es que Sánchez Vidal aseguró que los habitantes de la mítica ciudad televisiva tienen tanto amor a su central nuclear como los ourensanos al festival de cine. «Si non tivésemos un duro o faríamos igual», subrayó. Minutos antes compartía un gran salón, canapés y copas, con un nutrido grupo de la sociedad ourensana, en su mayoría nacionalista, que no quiso perderse el «glamour» y las sorpresas que podría deparar el festival ya reinventado de su gerente Enrique Nicanor . No fue una noche de grandes nombres. Pero no faltaron a la cita los políticos, sobre todo los del BNG, como los conselleiros Ánxela Bugallo y Alfredo Suárez Canal ni tampoco los diputados autonómicos Tereixa Paz e Iago Tabarés. Y los locales como el regidor ourensano, Francisco Rodríguez y algunos -no todos- concejales de la corporación municipal.
«Multiplícate por cero». Eso a lo mejor pensaron los que no estuvieron, que fueron muchos, sobre todo del PP y del PSOE. La silla vacía del presidente de la Diputación, y vocal del consorcio organizador del evento, José Luis Baltar, fue un símbolo. Había muchas más con nombre pero sin ocupante. Ningún cargo institucional del PP, ni diputados ni senadores, aparecieron en el acto. Tampoco lo hicieron los socialistas que representan al partido en Santiago y en Madrid. Sería por no aguarle la noche de felicidad al BNG pero los otros dos partidos estuvieron representados por un grupo, que no completo de concejales. Entre tanta ausencia era más significativa la presencia del regidor,