08 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Primeras lluvias y la capital patas arriba, con inundaciones y daños varios. No fue ni un tsunami ni un fenómeno atmosférico puntual como las granizadas de agosto. Fue algo normal en el otoño. Lo único excepcional es que el agua encontró los sumideros sin limpiar. Y eso no es culpa de la naturaleza sino de los gestores que, en este caso, no se sabe si son del Concello o de la Tenencia.