La variante norte sigue sin dinero y prolonga su ejecución hasta el 2012

Antonio Nespereira

OURENSE

La circunvalación norte de la capital, una arteria de comunicación que uniría los barrios de Covadonga con Eirasvedras, sigue siendo la cenicienta de los Presupuestos del Estado. Tampoco será el 2009 el ejercicio en el que esta infraestructura pueda ver la luz a juzgar por la escasa dotación presupuestaria que ha previsto el Ministerio de Fomento y que se incluye en el anexo de inversiones de este departamento para el ejercicio próximo.

La variante contará con una dotación económica de 50.000 euros, a todas luces insignificante si tenemos en cuenta que los sucesivos cálculos que se han hecho para valorar su coste final no bajarían en ningún caso de los 60 millones de euros. Además, Fomento reproduce miméticamente la misma consignación presupuestaria que prometió para el 2008 y que ya hace un año levantó las mismas críticas que se reproducen estos días.

Con estos compromisos económicos las previsiones no pueden ser optimistas. El ritmo de ejecución de una eventual obra podría dilatar su ejecución en un horizonte de cuatro años, contando con la redacción del proyecto definitivo, la licitación y adjudicación de las obras y ejecución de las mismas. Es decir, aunque el gobierno central aporte importantes partidas a partir del 2009, la circunvalación no estaría concluida antes del 2012.

Se trata de un vial con indudable complejidad técnica, aunque únicamente tendrá 5,8 kilómetros de recorrido, según los estudios realizados hasta la fecha. Las dificultades están en el terreno por el que debe atravesar. Comenzaría al final de la avenida de Santiago, casi en el entronque con el puente de Velle y la carretera que va hacia Compostela. Tendrá que atravesar los barrios de As Eiroás y Covadonga hasta llegar a la zona de O Pino y concluir en Eirasvedras. Haría falta además construir dos túneles paralelos de 800 metros, sin duda uno de los retos del proyecto.

Trámites

La variante Norte fue un proyecto defendido por los sucesivos gobiernos municipales y refrendado por el Ministerio de Fomento y de ella se viene hablando desde el año 1997. Según la información oficial de este proyecto, ya en el año 2001 se sometió a información pública el estudio informativo.

Sin embargo, se produjeron modificaciones ya que se presentó una nueva alternativa de trazado que contó con la aprobación del Concello de Ourense, pero que necesitó una nueva exposición pública, esta vez entre diciembre del 2002 y enero del 2003. El Ministerio de Medio Ambiente tardó tres años en aprobar la declaración de impacto ambiental ya que no resolvió el trámite hasta mayo del 2006, pero no sería hasta el 2008 cuando se consignó la primera partida, únicamente 50.000 euros, la misma cantidad que ahora Fomento lleva a su presupuesto del 2009.

Ayer, el diputado del PSOE, Alberto Fidalgo, reconoció la lentitud en el desarrollo del proyecto, pero lo achacó a la complejidad técnica, aunque confió en que se puedan acortar los plazos.