El festival de música ourensano que pretende impulsar el intercambio cultural entre agrupaciones, tubo ayer un capítulo más con el recital de Auria Canta, Coral casa de Misericordia o Cantar de Miño de Belle, que tras salir de la iglesia de Santa Eufemia en dirección al Auditorio, mostró su repertorio en la sala principal. Por una sociedad sin barreras. Ese es el objetivo que se persigue en días como el de ayer, dedicado a las personas sordas. Un colectivo que ayer reivindicó sus derechos en la plaza Mayor de Ourense a través de la Asociación de Personas Sordas de Ourense con la lectura de un manifiesto. Palabras que ahora solo esperan convertir en hechos con los que superar las barrera en su día a día.
Un estribillo, seguro que repetido muchas veces a lo largo de la tarde de ayer en la fiesta asturiana en Caspiñón, Pereiro de Aguiar. Buena comida que fue regada con una mejor escalciada sidra original desde el mediodía y hasta el final de la tarde. Un encuentro, en el que además de recordar la añorada tierra, se ensalzó la de residencia hermanando aun más a las dos comunidades.
La pista de baile fue el centro comercial Ponte Vella, lugar improvisado en donde la escuela de baile Bayamo ofreció una exhibición y pequeñas clases de algunas de las danzas que se enseñan en esta pequeña academia de la fama ourensana. Tango o sala, en pareja o en grupo, Ponte Vella fue ayer tarde la pista central de bailes en la capital provincial, consiguiendo reunir bajo su techo a diferentes aficionados al baile que tal vez decidan apuntarse.