Ése el nombre del dinámico montaje teatral del grupo Sarabela que cogió ayer por sorpresa a decenas de ourensanos. Muchos peatones vieron pasar ante sus ojos a un ruidoso grupo de personas vestidas a la usanza de los años veinte, equipados con vehículos de época y acompañados por tres músicos.
La representación contó con un paseo por el casco viejo de la capital ourensana durante el que los actores interactuaban con los peatones y hasta con los conductores, ya que uno de los momentos álgidos fue en el parque San Lázaro, donde se formó un atasco que obligó a los elegantes miembros de Sarabela a convertirse durante unos momentos en agentes de tráfico.
El recorrido finalizó en la plaza Mayor, desde donde partió el tren das termas cargado de actores y público. El destino final de unos y otros eran las pozas de Muíño da Veiga, donde se celebró el último acto de esta curiosa escena teatral. De esta manera la Tenencia de Alcaldía pretende promocionar los espacios termales de la capital a través de una actividad de tipo cultural.
La función de ayer fue la del estreno, pero los actores del grupo Sarabela estarán todo el mes repitiéndola, con los cambios que el flexible formato permite. La obra, un texto de la dramaturga Fina Calleja, se representará todos los viernes y sábado de agosto, además de los días 5 y 6 septiembre. El horario será siempre el mismo. El recorrido por el casco viejo a las 19.30, la partida del tren a las 20.30 y la obra a las 21.00 horas.