«Existe más vida después de Volter»

OURENSE

25 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Juan Valcárcel presenta con su nueva obra un viaje. Un paseo al pasado, al desarraigo. Una mirada a través de postales que representan la vida urbanita. Cuando nuestro mundo era una postal se puede visitar en la galería Visol hasta finales de mes.

-Deja la serie de maletas y entra en los destinos.

-En la muestra queda solo un cuadro de maletas. De la exposición debemos distinguir dos partes: la puramente literaria y la plástica. La literaria habla de los viajes, del desarraigo, de los encuentros. El que une las maletas con el mundo que nos rodea y que está representando por los collages, por los documentos que dan fe de la estancia en un lugar. La gente, para demostrar que estaba en un lugar que era un paraíso, mandaba a casa una postal que recogía el lugar más hermoso en el que estaban. Era en realidad una ilusión.

-Usted siempre refleja viajes de desarraigo.

-Es así por algún motivo extraño. A lo mejor es porque yo viví diez años en Valencia. Allí era el gallego y aquí poco menos que soy el valenciano. Mi abuelo vivió en Cuba y un primo y un tío en Alemania.

-Luego está la parte plástica, en la que dice que no se puede mentir.

-Lo que hay es lo que hay. En este sentido sí hay una constante de mi pintura, desde antes de las maletas. Todas las series expresionistas. La forma de mover el color, las pinceladas están ahí, de la misma manera en los paisajes o en las figuras. Esa es la forma de concebir la plástica que tengo yo como pintor. Eso no se puede inventar. O está o no está. Mi pintura es progresiva. Empiezo a trabajar con collages, veo como pueden entrar en mi obra y voy aceptando como mías aquellas cosas que funcionan dentro de mi pintura. Cambian las series, la literatura, pero los procesos pictóricos se mantienen. Lo importante de la exposición es que trato de convertir imágenes fotográficas de un pasado que ya no existe en lenguaje pictórico. No copiar las fotografías. Mi objetivo es coger la fotografía a la luz del lenguaje fotográfico y la convierto en cuadro a la luz del lenguaje pictórico. Esta pintura no permite atajos.

-¿Cómo ha respondido el público ante esta obra?

-A la gente le ha encantado. Algunos han dicho que esta es la mejor exposición que he hecho hasta ahora. Para mí no es mejor ni peor que otras. Creo que la obra pictórica es un acta notarial de un momento que atraviesa un pintor. Yo considero que lo importante es el artista, no porque yo lo sea, sino porque el cuadro es una representación del momento creativo que vive el pintor.

-Hábleme de la situación cultural en Ourense en la actualidad.

-Esta exposición la hago en una galería, un negocio privado. Supongo que si no fuera así no la haría porque por algún motivo extraño, desde que hubo el cambio en la Consellería de Cultura, desde la delegación no ha habido ningún acercamiento. Me da la impresión que en esta provincia el mundo se detuvo en el grupo de Volter. Pero hay mucha vida después. Parece que desde entonces se hubiera detenido el mundo. Hay una serie de artistas que estamos trabajando mucho, que hacemos muchas exposiciones en muchos sitios y que no tenemos el más mínimo apoyo e interés por parte de la Consellería de Cultura. O no entienden de cultura o no les interesa.