A punto de cumplir los cinco años de atención al público, la taberna Lizarran, emplazada en la plaza do Ferro, esta más que reconocida dentro del circuito ourensano de vinos y pinchos. David Losada (Barcelona, 1973), es junto a Mario Rodríguez, propietario de esta taberna de comida vasca asentada en la tierra del lacón y las filloas.
-¿La carta de su establecimiento no solo responde a la cocina vasca?
-Los productos que servimos corresponden al norte de España, es mucho más que cocina vasca. Lacón, anchoas de Santoña, rabo de buey o la butifarra catalana. Ofrecemos variedad a la clientela ante la oferta homogéneo de los otros locales.
-A punto de cumplir los 5 años, ¿cuál es la valoración?
-Al principio costó encajar ya que el local era diferente pero a día de hoy la aceptación de lo clientes es buena.
-En verano tiene que ser difícil trabajar con el calor, ¿cuál es la temperatura que alcanzan en la cocina?
-Es la peor época para trabajar. En verano alcanzamos en la cocina los 50 grados y en la terraza llegamos a 40 cualquier día.
-¿Resulta difícil encontrar trabajadores competentes en la hostelería?
-No se trata de gente competente o no, lo difícil es encontrar gente que tenga ganas de trabajar y se comprometa con su trabajo. El problema surge cuando te dejan tirado de un día para otro.