Con la sombra de la crisis instalada sobre el auditorio, el presidente de la CEO, Francisco Rodríguez, apeló ayer a la necesidad de que se produzca un aumento de la inversión pública en Ourense, que en el año 2007 ascendió a 262 millones de euros, un 17% más que el año anterior, pero insuficiente, en opinión del dirigente empresarial, para «reequilibrar el territorio». De cada cien euros invertidos en Galicia solo 9,6 correspondieron a Ourense, sin que el panorama resulte especialmente alentador, cuando, como contraste, la actividad de la construcción ha sido más que notable y la provincia ha sido la que mejor resistió el descenso de venta de vivienda privada.
No dejó pasar Francisco Rodríguez la ocasión de demandar más seguridad jurídica para la actividad empresarial. «Normas como las del hábitat invaden las competencias de planificación y desarrollo urbanístico de los ayuntamientos, lo que dará lugar a numerosas situaciones de inseguridad jurídica fruto de la colisión entre las administraciones: qué momento más inoportuno para poner en macha estas medidas», lamentó.
El presidente de la CEO, que se congratuló de que «por fin el Ministerio de Fomento haya aceptado el aclamado cambio de trazado» en el tramo urbano del AVE mediante la variación que va por fuera de la ciudad y con las vías soterradas en la margen derecha del Miño, reivindicó el papel que la organización empresarial tuvo en este logro. «Fue este el primer paso para evitar un daño que sería irreparable para la trama urbana de Ourense. Esperamos que, libertado el itinerario que hoy utiliza el ferrocarril, se aproveche de forma más conveniente y se añada a los beneficios de sostenibilidad que conlleva el tren de alta velocidad», propuso.
Para Francisco Rodríguez, un aspecto importante que no se puede olvidar es el de la responsabilidad política. «En este sentido hay que felicitar al gobierno municipal y a su alcalde por asumir la variación en el trazado de entrada del AVE a la ciudad. Ese es el camino. Oír a la sociedad y actuar con firmeza y con justicia» dijo, en la intervención principal de una asamblea en la que, por otra parte, las propuestas de la junta directiva gozaron del aplauso unánime de los asistentes a la asamblea.
Rodríguez, que también tuvo palabra para valorar la situación específica del sector de la construcción y la crisis que sacude a la ciudad por la anulación del Plan Xeral de Ordenación Urbana, alertó sobre el momento de crisis. «Ante la magnitud de los problemas y ante el decrecimiento económico que puede durar entre dos y tres años, Ourense necesita urgentemente alinear todas sus fuerzas económicas y políticas para encarar los retos que tiene delante. En términos de provincia debemos pensar, acordar y actuar», concluyó.