18 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
La corporación ouresana ofreció ayer una inusual estampa: los tres líderes políticos en una mesa valorando las alternativas y los plazos para la entrada del AVE a Ourense. La sintonía fue en apariencia buena, pero se rompió en lo fundamental ya que PP y BNG dejaron solo al alcalde en la creencia de que el tren llegará en el 2012. Que Fomento no deje solo también al regidor.