La federación Limiar hizo público su malestar por el cierre de las piscinas de pago de Oira que, por segundo verano consecutivo, estarán inoperativas durante los meses de verano. «Non entendemos como durante todo o ano non tiveron tempo de darlle unha solución para telas en uso este verán, xa que somos unha cidade que pasamos de corenta grados e carecemos destes servizos», indicaron.
En un comunicado de prensa, la federación vecinal considera que, en una ciudad que no tiene playas, debería de haber unas zonas de ocio más actualizadas. Entre sus propuestas están: un parque infantil adecuado a las medidas de seguridad, unos vestuarios decentes, varias piscinas, un cámping y un parque acuático. «Temos en toda a provincia recursos ós que non se lle sacan partido», señaló el presidente de Limiar, Manuel Carnero.
La crítica vecinal llega después de que el concejal de Deportes, Fernando Varela, anunciase la decisión de mantener cerrada la instalación este verano. Los nacionalistas justifican esta medida debido al coste de la reparación, que cifran en doscientos mil euros. También entienden que el número de usuarios de las piscinas de pago había caído en picado en los últimos años.
En Limiar exigen una solución para un problema que «é dos que lles preocupan ós cidadáns e polos que seguiremos loitando».