El circuito de ejercicios del parque biosaludable de O Barco ha sido incluido en la rutina diaria por decenas de los mayores que escogen el Malecón para pasear
09 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Si hace unos años los cursos de memoria resultaron un auténtico furor entre los mayores, ahora están a la última las actividades que les permiten cultivar el cuerpo. Porque si la mente es primordial, conservar la autonomía se ha convertido en fundamental para los jubilados, que han dejado de ser personas sin actividad para recuperar toda la vitalidad que tenían en sus años mozos y que quedó dormida tras décadas entregados al trabajo. Eso sin olvidar que muchos quieren (y tienen que) cuidar a unos nietos que quieren unos abuelos activos con los que poder jugar.
Eso explica porqué apenas una semana después de su instalación, el parque biosaludable de O Barco se ha convertido en lugar de peregrinaje de decenas de los muchos mayores que escogen el Malecón para pasar la tarde. El paseo diario incluye ahora un tiempo para el ejercicio en el completo circuito, en el que no es difícil que se produzcan atascos a determinadas horas. Las cinco y media de la tarde es un buen momento para ver a los mayores tratando de ponerse en forma. O a los que podrían ser sus nietos, ya que la instalación hace las delicias también de los más pequeños de la casa.
Quizás no lleguen a tiempo para representar a España en las Olimpiadas de Pekín, pero lo que sí demuestra es que cada vez luchan más por no perder el control sobre su propio cuerpo. A eso le ayudan los diferentes ejercicios, sin demasiadas complicaciones y con la premisa de «parar cuando empiece a doler», según las recomendaciones de Patricia Vidal, la fisioterapeuta que se desplazó a la capital de Valdeorras para explicarles las múltiples opciones que plantea el circuito.
Una presentación a la que acudieron una treintena de personas, a pesar de que el día se presentó lluvioso. Tanto fue el incordio de la lluvia que la actividad tuvo que suspenderse antes de tiempo. Pero sirvió para saber lo justo y ponerse a trabajar. Aún así, el alcalde, Alfredo García, anunció que después de las elecciones se harán actividades con la monitora de gimnasia para mayores para que los que no pudieron acudir aquel día puedan aprender cómo utilizar los diferentes aparatos. Aunque quien no pueda esperar siempre tiene la opción de pedir consejos a los que se han hecho habituales. Y no sólo para sudar. Muchos acuden a diario, aunque solo sea para mirar («estoy enfermo y no puedo entrar ahí», comentaba José acompañado de dos amigos y cogido a sus muletas). Escoge el banco que está justo delante del parque. Por lo menos le da para ir aprendiendo. Para cuando se ponga buenos