Esta noche comienza una nueva etapa en el COB con la llegada del nuevo técnico. En Palencia (21 horas) de disputará la primera final sin margen de error para un equipo al borde del descenso.
Es sin duda un encuentro entre dos rivales directos por la permanencia y en dinámicas negativas en lo que a juego y resultado se refiere. Los de Natxo Lezcano llegan a esta cita después de ocho derrotas consecutivas y sin que la llegada del técnico significase de revulsivo porque todavía no sabe lo que es ganar. Además del cambio de técnico, muchos has sido las modificaciones que sufrió la plantilla desde que comenzó la temporada. Los refuerzos del ala-pívot Manolopoulos, el base Sergio Alonso y el escolta Forcada sustituyeron a jugadores de relumbrón como Bouldin o Stanton y su rendimiento está siendo bueno, aunque los resultados siguen sin salir.
A este encuentro llegan en medio de la psicosis de no saber jugar los finales apretados o mantener ventajas en el marcador como se pudo demostrar en el choque ante Gijón, que tiraron por la borda después de ir por delante al comienzo del último cuarto. Durante el trabajo de la semana la gran preocupación fue la lesión de Manolopoulos en una mano, que quedó en un susto y jugará con un vendaje y la presencia de Santana, su mejor pívot, que podrá jugar a pesar de su acción contra los árbitros del último encuentro.
Precisamente este aspecto y la reacción del público, que recibirá a los árbitros de espaldas a la pista, preocupan en el seno del COB en lo que a la actuación arbitral se refiere. Se espera un buen ambiente a pesar de que la afición está desencantada con la actuación de los suyos.
Debut en el banquillo
En el seno cobista la mejor noticia es que no hubo problemas físicos durante la semana y todos los jugadores estarán a disposición del nuevo entrenador. La reacción de los jugadores, tras la bochornosa actuación del pasado sábado, será uno de los aspectos a seguir en el choque. También habrá que ver si las ideas del nuevo técnico ya están inculcadas en una plantilla en la que seguro cambiará de juego y todo lo basará en el aspecto defensivo.
Pero por encima de todo ello lo importante será la victoria. Una derrota pondría al COB al borde del precipicio.