Pocas veces se da la circunstancia de que Ourense sea elegida como sede de un estreno teatral de colectivos no locales. Ayer ocurrió con la primera representación de la nueva obra del Centro dramático Galego, Valdemuller , dirigida por Pablo Vergne . Un grupo de alumnos de Educación Secundaria fueron los primeros en verla, aunque no serán los únicos que ejerzan de público de prueba para este espectáculo. Los actores de látex, gomaespuma y poliuretano, de 60 centímetros de altura, volverán a actuar ante varios colegios más antes del viernes, fecha fijada para el estreno oficial. La obra pretende reflejar las dudas y problemas de convivencia que se generan en la adolescencia.
Los que dan ejemplo de convivencia son los trabajadores jubilados de Telefónica. Ayer la presidenta del colectivo, Elisa Soria , volvió a reunirlos a todos para compartir un buen rato en torno a un buen menú, como disculpa para recordar momentos y anécdotas compartidas durante muchos años de trabajo, y de paso no perder el contacto y cultivar viejas amistades.
Las vivencias, las dificultades, la realidad con la que conviven los colectivos de discapacitados en Ourense marcan las jornadas que se están celebrando en el colegio Divina Pastora. Ayer, el presidente de la asociación Aixiña, Recaredo Paz , fue el encargado de hablar de la discapacidad motora. Lo hizo con realismo y con pasión y supo llegar al público. Tras la ponencia, se abrió un coloquio que estuvo moderado por el catedrático de Psicología Evolutiva de la Educación, Manuel Deaño .