Con cada grado menos en los termostatos se reduciría un 7% del consumo energético

La Voz

OURENSE

El Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (Idae), que depende del Ministerio de Industria, estableció antes de comenzar el invierno unas recomendaciones mínimas en las que se establecen las temperaturas de calefacción lógicas para las viviendas y empresas. Según este organismo, entre 20 y 22 grados son suficientes para garantizar el bienestar. Según esto, ninguno de los siete edificios evaluados por La Voz cumple con sus recomendaciones a excepción de la Casa de Chocolate, sede de la delegación de la Consellería de Presidencia, que tiene el sistema calefactor estropeado desde hace días. En Amigos da Terra indican además que con cada grado menos en los termostatos de los edificios públicos se podría reducir un 7% de su consumo energético. Cristina Gómez, responsable del área de cambio climático de la asociación ecologista, indica que si las sedes examinadas por La Voz -con una media aproximada de 23 grados- redujesen tres puntos su temperatura podrían reducir nada menos que un 21% de su factura energética. Agravantes El despilfarro de los edificios públicos ourensanos se ve agravado en los más antiguos, donde las deficiencias en la construcción provocan fugas de calor. El Idae indica que instalar burletes y adhesivos en puertas y ventanas permite ahorrar entre un 5% y un 10% de energía. Y si las ventanas son de doble cristal, el ahorro se eleva hasta un 20%.