La otra cara de la moda

OURENSE

La oenegé Amarante trata de concienciar a los ourensanos sobre las desigualdades entre Norte y Sur

17 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde ayer quienes lo deseen pueden visitar, en el local social de la oenegé Amarante, la exposición Os fíos soltos da moda . A través de ocho paneles explicativos, en los que abundan imágenes, ejemplos y datos actualizados, el visitante puede comprender hasta qué punto el consumo de moda, tal y como lo entendemos en Occidente, repercute en otras partes del mundo.

Es la tan conocida, e incluso manida, relación Norte-Sur, pero, gracias a esta muestra, se entiende cómo el tópico se ha hecho realidad, más que nunca en la era de la globalización.

Reacción constructiva

Se trata de despertar conciencias. La exposición muestra también cómo en la sociedad surgen movimientos de resistencia ante las desigualdades generadas por la globalización y el neoliberalismo, así como nuevas fórmulas de presión ciudadana.

Algo tan simple como demandar información sobre dónde y en qué condiciones se elabora lo que consumimos puede ser el principio del cambio. Víctor Barro, coordinador de Amarante en Ourense, cree que, en lo que concierne a la ropa, «non o pensamos, pero o vivimos todos os días, porque coas nosas compras contribuímos a este mercado Norte-Sur desigual. Cos produtos alimenticios de comercio xusto, como o café ou o cacao, hai maior conciencia, pero detrás diso hai xa anos de traballar coa xente e o da roupa tal vez sexa máis recente».

Os fíos soltos da moda

es la primera actividad que se lleva a cabo en el local de Amarante. Un espacio contiguo a la tienda de comercio justo que la oenegé gestiona junto a la organización ecologista Verdegaia.

Activismo accionarial

La exposición, que estará en Ourense hasta el próximo 8 de febrero, antes de viajar a Santiago, se enmarca dentro de la campaña internacional Roupa Limpa , que lleva a cabo Amarante.

En este sentido, la oenegé desarrolló en el ámbito gallego lo que denomina «activismo accionarial». Mediante esta iniciativa, la oenegé adquirió acciones de las firmas Inditex y la ourensana Adolfo Domínguez. Como accionistas, disponen de información y tiene la posibilidad no solo de plantear preguntas, sino de formular también alternativas.

Dicen que después de cuatro años el balance es satisfactorio, ya que perciben voluntad de colaboración. En el caso de Adolfo Domínguez destacan que, gracias a esta acción, se creó el departamento de responsabilidad social corporativa, así como los acuerdos de índole social. Dice también que la firma ourensana ganó en transparencia en cuanto a las subcontratas y a dónde y cómo se elabora la ropa.

Es la cara más amable del mundo de la moda. La otra, la que, más que lavar, hay que cambiar, se puede contemplar y comprender en la exposición que ayer abrió sus puertas.