La obra de construcción del acceso centro, el tercer vial de conexión con la autovía A-52 que tiene la capital, además de ser una obra polémica por su impacto estético, paisajístico y de seguridad, ha sido una infraestructura que ha absorbido una gran cantidad de fondos públicos. El Ministerio de Fomento ha reconocido que la variante ha costado 29,5 millones de euros -casi 5.000 millones de las antiguas pesetas- después de tres años y medio de obras. El montante final se ha incrementado con respecto a las previsiones iniciales, sobre todo por la necesidad de construir un túnel artificial para prevenir el desprendimiento de una ladera.
En términos comparativos, el ministerio ha dedicado al final más dinero a financiar la construcción del acceso centro que el que ha programado para gastar el año próximo en el mantenimiento de toda la red de carreteras que Fomento tiene en la provincia de Ourense. Cuando menos así lo recoge los Presupuestos Generales del Estado para el ejercicio venidero. El documento oficial indica que dedicará algo más de 19 millones de euros -unos 3.000 millones de pesetas- a las «actuaciones de conservación y explotación». Es decir, «a la conservación ordinaria y vialidad, rehabilitación y mejoras funcionales locales». Esta cifra es similar a la que el mismo departamento del gobierno central ha dedicado para el presente año, 18,1 millones. En las partidas de Fomento para el año que viene aparece otro concepto de mantenimiento de la red, esta vez relacionado con la seguridad vial. Para este epígrafe se dedicará en toda la provincia 16 millones de euros que, en cualquier caso, también suponen una cifra sensiblemente inferior a la invertida en el acceso centro.