Pagadas y apagadas

OURENSE

El retraso del alumbrado navideño irrita a los comercios, que ya aportaron su cuota

12 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Conociendo los precedentes, no puede decirse con seguridad que hoy a las 19.30 horas vaya a tener lugar el alumbrado navideño. Al menos eso es lo que está previsto. Así, once días más tarde que en el año 2006, la iluminación festiva debería estar encendida desde esta misma noche. El retraso, causado por fallos eléctricos y de seguridad, está irritando a los comerciantes ourensanos, que pagaron las mismas cuotas, o mayores, que en años anteriores a cambio de menos días de iluminación. «Está toda Galicia alumbrada menos nosotros. Somos los últimos para todo», se lamentaba ayer Adela Varela, de la tienda Antonio Balboa de la plaza del Trigo.

Los comerciantes no se ponen de acuerdo a la hora de señalar los culpables del retraso que la iluminación está sufriendo este año. Moncho García, de la tienda Varela Íntimo, dice que ha ocurrido un «conjunto de fatalidades», pero destaca la falta de apoyo del Concello. «Las autoridades han sido un poquito quisquillosas para darle la autorización. Problemas mínimos se convierten en escollos insalvables», dice García.

Loli Barreiros, de la Joyería Regulador, apunta a la responsabilidad de la empresa instaladora de la iluminación, la portuguesa Iluminarte. «Me da pena que venga gente de fuera a poner el alumbrado cuando tenemos aquí quien lo ponga», dice la mujer.

Esfuerzo económico

En torno a un tercio del coste total del alumbrado se financia con las aportaciones directas de los comerciantes, que pagan cuotas de entre 50 y 120 metros dependiendo de la ubicación del negocio y de sus metros cuadrados. Otro tercio corresponde al Centro Comercial Aberto y el resto se sufraga con subvenciones del Concello, la Federación de Comercio y la Cámara de Comercio. Este reparto supone un esfuerzo económico que nadie agradece a los comerciantes. «Una vez ponemos nuestro esfuerzo y nuestro dinero solo nos encontramos con trabas y escollos», opina Moncho García.

El alumbrado navideño, según aseguran los comerciantes, no reporta beneficios específicos al colectivo y niegan que tras el encendido reciban más clientes. «Las luces son para que quede bonito todo. Solo lo hacemos para colaborar y para poner bonita la ciudad», asegura Milagros Doval, de la tienda de moda Antonio Balboa.

Futuro

Doval cree que, teniendo en cuenta que la verdadera finalidad de la iluminación navideña es embellecer la ciudad, debe ser el Concello el que asuma la financiación de esta actividad. En este asunto el consenso entre los comerciantes ourensanos es casi total, aunque Moncho García quiere ser realista. «De momento eso parece imposible y no podemos esperar que nos lo vengan a resolver», dice el responsable de la tienda Varela Íntimo.

Los comerciantes están cansados de sufragar los gastos de la iluminación y, sobre todo, de ser el blanco de las críticas por las deficiencias detectadas este año en un servicio que la mayoría cree que debe asumir el Concello. Sin embargo, todos cruzan los dedos para que el encendido tenga lugar hoy. Con las luces iluminando la ciudad, el espíritu navideño ayudará a calmar los ánimos y a pasar página.