11 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.
El gobierno del Concello de Ourense, por lo menos el BNG, quiere que el viejo convento de San Francisco sea un hotel de lujo. Cualquier solución sería mejor que el abandono y la desidia actuales. Sin embargo, la ilusión que la iniciativa despierta quedaría desvirtuada si todo queda en un propósito de campanario y atascado en farragosos trámites administrativos.