El Concello denunció los hechos y considera que podrían ser delito

La Voz

OURENSE

No es la primera vez que la velada del sábado noche se salda con destrozos en el mobiliario rués, pero el alcalde Vicente Solarat cree que en esta ocasión hay ensañamiento y por eso presentó una denuncia. Considera preocupante que lo que hasta ahora parecían consecuencias de los excesos de la movida nocturna, se hayan demostrado auténticos actos vandálicos cometidos con certa planificación. «Tal e como arderon os contenedores parece que empregaron un retardante para que a combustión comece un rato despois da súa marcha así que non son simples gamberros, isto é máis grave».

El aviso del 112 al alcalde fue alrededor de las 2.20 horas del domingo. A pesar de que no era demasiado tarde, ni la Guardia Civil ni el Concello pudieron encontrar ayer a ningún testigo de los hechos, más allá de los que fueron advertidos por el fuego. Aún así las pesquisas continúan y desde el Concello plantean que se pueda estar hablando de un delito de atentado y alteración del orden público lo que acarrearía penas de cárcel. Las investigaciones se centran en la zona de copas que hay junto a la estación del tren y de autobuses, donde se concentran los más jóvenes y son habituales las quejas de vecinos por los derrapes y la velocidad a la que circulan los coches por la noche. Para aclarar lo sucedido y evitar que se repita desde el Concello solicitan la colaboración vecinal para identificar a los responsables.

Además de denunciar los hechos, el alcalde Vicente Solarat asegura que siguen estudiando una fórmula para poder cerrar la estación de autobuses por la noche y solicitarán a la Subdelegación del Gobierno que amplíe la vigilancia de la Guardia Civil en la zona además de asegurarse de que no hay menores en los locales de copas.