La ubicación de la sede de la Confederación Hidrográfica del Miño en la capital lleva implicada la construcción de un edificio singular que albergue esta institución. Así lo señaló la concejala de Urbanismo, Áurea Soto, que aseguró que el gobierno municipal ya trabaja en la búsqueda del terreno más apropiado para ponerlo a disposición del Gobierno central. Para ello, están a la espera de conocer las necesidades de edificabilidad que demande el inmueble de la cuenca gallega. Sobre los posibles emplazamientos que tenga la Confederación Hidrográfica del Miño, Áurea Soto, aseguró que están trabajando actualmente con dos alternativas: en el entorno del río Miño y en las proximidades de la ronda bulevar que se va a construir en la zona oeste de la capital. La posibilidad de que se instale en las márgenes del río Miño tiene, según señaló la responsable de Urbanismo, un inconveniente: «Tendríamos que acudir a una expropiación para la que se necesita una cantidad importante de dinero, que intentaríamos que saliera de los aprovechamientos urbanísticos». La otra posibilidad, en las proximidades del río Barbaña y de la ronda bulevar, tendría la ventaja de que el Concello de Ourense contará, una vez que se desarrolle este vial, con varias parcelas dotacionales. Personal Por otro lado, fuentes de la Confederación Hidrográfica del Norte (CHN) -organismo del que debe de segregarse la del Miño- indicaron que el personal que tendrá las oficinas centrales rondará las sesenta personas. Dicen en la CHN que su actual sede central, situada en Oviedo, tiene 185 empleados, pero que controla muchas más cuencas de las que estarán al cargo de la futura Confederación Hidrográfica del Miño. «Va a ser una escisión y no es comparable la situación actual de Oviedo con la que tendrá la sede gallega. Tendrá la mitad o un poco menos», dicen desde la ciudad asturiana. A pesar de todo, los detalles de la plantilla del nuevo organismo no estarán claros hasta que se apruebe el decreto que lo desarrollará, donde también aparecerá especificada la ubicación de su sede central. La segregación de la Confederación del Norte afectará a cinco oficinas territoriales, las de Lugo, Monforte, Porriño, Ponferrada y Ourense, que agrupan actualmente a 111 trabajadores, 29 de los cuales son ourensanos. La sede de la ciudad de As Burgas es la que más plantilla tiene de todas ellas tras la de El Bierzo. La escisión afectará a todos sus empleados, que mantendrán sus condiciones laborales y seguirán dependiendo del Ministerio de Medio Ambiente en última instancia. La Confederación Hidrográfica del Norte ha realizado una ronda por las oficinas territoriales que se verán afectadas por la segregación de la cuenca del Miño para informar a sus empleados y resolver dudas. Fuentes de la CHN dijeron que algunos trabajadores temían que el organismo pasase a depender de la Xunta, circunstancia que no ocurrirá y que ya fue aclarada. Estos encuentros sirvieron además para preparar el intenso trabajo que supondrá llevar a cabo la escisión de las oficinas gallegas.