Falta de espacio y suciedad generalizada. Así se encuentran, según la junta de personal del Pazo de Xustiza, en la que ostenta la mayoría el sindicato SPJ-USO, los archivos judiciales de la capital y de la provincia de Ourense.
Según los funcionario, el problema de la suciedad sería especialmente grave en los de la capital, puesto que no se han limpiado desde hace uno año, circunstancia que podría motiva incidencias de salubridad en los empleados de justicia que tengan que realizar allí sus funciones. Ello, apuntan, además de la falta de espacio que conlleva la saturación tanto de los órganos judiciales como de los propios archivos.
Significativo, en este sentido, sería la situación de los archivos del juzgado contencioso. Según la junta de personal carecen de cualquier medida de seguridad y están «en una situación higiénica lamentable y con absoluto caos de organización, encontrándose mezclados expedientes administrativos de la Xunta, totalmente ajenos a los expedientes propios de la custodia de los archivos judiciales», según SPJ-USO.
No saben los funcionarios si calificar la situación de «lamentable o de risa», al poner de manifiesto que en el caso del Juzgado de O Carballiño, la situación es «similar o peor». Así, la sede de primera instancia e instrucción número dos carece de una iluminación adecuada, no dispone de ningún tipo de ventilación y sufre una saturación total del archivo. Eso sí, a este colapso habría dado respuesta la Xunta enviando dos armarios, que fueron colocados en un hall, al lado de los lavabos del juzgado. «Se está vulnerando la normativa vigente en relación con la gestión, administración y custodia de los archivos, que como bien sabe la Dirección Xeral de Xustiza, son de su competencia», recuerdan los funcionarios.
Pintadas en Celanova
La existencia de unas pintadas insultantes en la fachada del edificio del juzgado de Celanova es otra de las cuestiones que pone sobre la mesa la junta de personal. Según SPJ-USO, los mensajes insultantes contra la magistrada y la secretaria llevan muchos meses en las paredes, por lo que reclaman a la Administración que los limpie sin más dilación.