Más de un millar de agentes de la Guardia Civil, familiares y autoridades participaron en el cuartel de Santa Mariña en las celebraciones de la virgen del Pilar
13 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Fiesta popular de un lado y tradición castrense de otro. Las celebraciones por el día de la Guardia Civil volvieron a convertirse ayer en el punto de atención de todos y cada uno de los cuarteles que tiene la provincia de Ourense, y de sus ayuntamientos, si bien la jornada fue especialmente intensa en las instalaciones del acuartelamiento de Santa Mariña, en la capital, en las que se reunieron más de mil personas, entre agentes, familiares y autoridades, en torno a los actos de honra la virgen del Pilar, patrona de la Benemérita.
«Ourense siempre ha estado al lado de la Guardia Civil y la Guardia Civil siempre ha estado al servicio de todos los ourensanos para garantizar la seguridad ciudadana y el pleno disfrute de sus derechos y libertades, persiguiendo el delito donde no bastaron las medidas de prevención». Así comenzaba Benedicto González, teniente coronel de la Guardia Civil de Ourense, un intenso discurso en el que se mostró, sobre todo, orgulloso del trabajo de los agentes, hombres y mujeres, que están a su cargo.
Contra el terrorismo
Eso sí, González no quiso desaprovechar la ocasión para recordar los retos y desafíos «tremendamente importantes» que tiene el cuerpo en la actualidad. El terrorismo, los radicalismos o el crimen organizado son, a juicio del alto mando, lacras contra las que hay que trabajar porque «sin seguridad no hay libertad, ni derechos sociales o políticos, ni desarrollo y progreso social». En este sentido, recordó a los agentes los compromisos de la Benemérita de proporcionar atención preferente a la investigación de delitos contra el patrimonio, violencia de género, reducción de los índices de delincuencia, y en definitiva a la «adecuación de nuestros servicios a las demandas de los ciudadanos y a la lucha contra las nuevas formas de delincuencia». Confió, por último, en que «con el aporte de todos y el empeño de quien os habla, alcanzaremos los resultados apetecidos».
Tras sus palabras, fue el subdelegado del Gobierno en la provincia, Camilo Ocampo, quien felicitó a los agentes no sólo por ser la festividad de su patrona, sino también por los buenos resultados de su trabajo. «Esta vontade de servizo é un dos factores que se acha detrás das elevadas taxas de seguridade cidadá existente nos 91 concellos de Ourense que están asignados á Garda Civil, xa que a taxa de escrarecemento de delitos na nosa provincia anda polo 70%», aseguró Ocampo, quien mostró el agradecimiento general con el cuerpo. «¿Como non vai haber agradecemento e solidariedade cos gardas, cando a súa colaboración con outras persoas e institucións forma parte do seu modo de ser e de estar?, preguntó.
Poniendo de manifiesto las buenas relaciones y la colaboración que existe entre la Benemérita y el resto de fuerzas de seguridad del Estado -la representación de estos otros cuerpos fue importante en el acto de ayer- Ocampo recordó el apoyo gubernamental que, en los últimos años, se ha llevado a cabo con objeto de ampliar los efectivos y mejorar las condiciones de vida en los cuarteles.