Prevención desde el aire

OURENSE

El Cuerpo Nacional de Policía apoya este verano la campaña contra incendios con un helicóptero

14 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Con cincuenta horas semanales de vuelo, el equipo del Cuerpo Nacional de Policía que desde el aire ha participado en el operativo contraincendios de este verano está a punto de cerrar la campaña. Será a finales de mes. Víctor Nieto, inspector jefe del Servicio Aéreo de la Policía (SAP) y piloto del helicóptero, ve positiva una experiencia en la que ha participado con el subinspector Modesto Blanco, como copiloto, y Sergio Iglesias como técnico de mantenimiento. Los tres son policías. La temporada no está cerrada, cantar victoria es arriesgado, pero el desastre de los últimos años parece irreproducible.

El trabajo del equipo, parte de un operativo en el que intervienen aeronaves de la Guardia Civil y de la Dirección General de Tráfico, es fundamentalmente preventivo. «Nuestro plan es estar en el aire y no perder detalle. Era importante que se notase que estábamos en estado de alerta», apunta este especialista, quien, desde cinco mil pies, sobre la ciudad de Ourense, es capaz de situar punto por punto, como sus compañeros, señalando un aquí, un debajo, un allá al fondo, un a las once o a las cinco, por aquello de la referencia visual, cuanto hay que ver. Casi casi es como estar sobre un gran mapa en tres dimensiones.

Verano tranquilo

El verano, sea cual fuere el peso que al conjunto haya aportado la vigilancia desde el aire, ha sido, en líneas generales, mucho más tranquilo, sin la virulencia del fuego de anteriores temporadas, señaladamente los dos últimos años. Comparten en el equipo del Cuerpo Nacional de Policía la sensación. Saben, o intuyen, cuál habrá sido su aportación, pero se guardan la opinión.

Su papel, en cualquier caso, ha sido preventivo. «Estamos coordinados y en comunicación permanente por radio. Tan pronto como detectamos un humo, emitimos la correspondiente alerta a la comisaría de policía más próxima. Y desde allí se pasa aviso a quien corresponda, sin perjuicio de que nosotros sigamos avanzando o acudamos a la zona de riesgo potencial», afirma Víctor Nieto, el responsable de esta patrulla aérea.

Humos y fuegos

El trabajo y las horas de vuelo dejan, en lo que a Ourense, el sabor agradable por la ausencia de grandes incendios. Y también la percepción de que tan pronto se percibe su presencia, al acercarse a los lugares donde detectan humo, desaparece éste y también cualquier atisbo de llama y, con ellos, la mano que movió el mechero. Son las quemas de rastrojos, de monte bajo, las mismas que tantas veces han degenerado en desastre, las que han desaparecido como por arte de magia.

La campaña ha dejado, por otra parte, alguna que otra anécdota. Entre las confesables, un despiste, la primera vez que el helicóptero llegaba a Ourense procedente de Vigo, donde tiene su base. Les llamó la atención una humareda que rápidamente situaron en el entorno del polígono de San Cibrao das Viñas. A medida que se acercaron, sonrisa. Resultó ser una chimenea, el humo de una de las empresas de esta zona industrial, el mismo que tantas molestias ocasiona a los usuarios de este polígono industrial.

¿Bajar a tierra y detener a alguien? Es complicado, confiesan, pero en ocasiones se puede detectar una presencia sospechosa, alertar a los compañeros y apoyar el seguimiento. Quienes, con los pies en la tierra, persiguen a los incendiarios, lo agradecen, según resalta el comisario, Ángel Barrera.