Los «halcones» de José Luis Baltar

OURENSE

El presidente del PP en Ourense se rodea de un consejo de asesores que «resucita» a Bravo Bosh, residente en Vigo, y no incluye a ningún representante de la provincia

14 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Las últimas citas con las urnas se han saldado con sonoras derrotas para el PP: las generales, las autonómicas y las municipales. Y en las últimas, las locales celebradas en mayo, los resultados del partido de la gaviota en la provincia de Ourense no fueron precisamente para sacar pecho. Las huestes dirigidas por Baltar salvaron los muebles si analizamos en conjunto los resultados de Galicia. Una circunstancia ésta que se convirtió en su pasaporte a la tranquilidad y le alzó como superviviente único de la vieja guardia de los barones de Fraga, aunque la procesión va por dentro y el político de Esgos sabe que su particular Rubicón está en el horizonte del 2.011 y en la presidencia de la Diputación.

Sin prisa pero sin pausa, y reconociendo que los datos de mayo han sido un claro aviso para navegantes, el presidente provincial del PP ha asimilado el mensaje de los ourensanos -o eso parece- y quiere darle un nuevo rumbo a una máquina política excesivamente personalista y algo picada por la corrosión de los cadáveres políticos que han ido quedando en la estacada y de los episodios oscuros que se han sucedido en los últimos años -el poder excesivo que se prolonga en el tiempo acaba derivando en sonados abusos-. La nueva hoja de ruta, esa expresión tan rimbombante que pasó de ser sinónimo de esperanza a chiste en boca de algún político local ourensano, la marcará el comité provincial y un «consello de asesores» del presidente que tendrá por cometido aportar sugerencias y propuestas para esa esperada y ansiada renovación.

José Luis Baltar avanzaba en su día que en su consello asesor tendrían cabida tanto destacados dirigentes y militantes del partido como gente sin el carné de la gaviota, aunque afines o simpatizantes del mismo. Con el banderazo de salida del nuevo curso político y la carrera de las generales en ciernes, Baltar daba a conocer la composición del consello de notables que le asesorará. Los doce magníficos elegidos para la gloria popular son Enrique Nóvoa, José Manuel Baltar, Celso Delgado, Manuel Rodríguez de la Fuente, Miguel Pérez de Juan, Amador Vázquez, Rosendo Fernández, María Antonia Rilo, María José Bravo Bosh, Isabel Calle, Marisol Díaz Mouteira y Antonio Aguarón.

Exclusivamente ourensano

El consello personal de Baltar

no incluye a ningún dirigente de las diferentes comarcas de la provincia, son todos de la ciudad o residentes en la misma, y recupera a la profesora universitaria María José Bravo, que desde hace tiempo tiene fijada su residencia en Vigo. Pérez de Juan, al que trató de convencer hasta el último minuto para ser candidato en Ourense, o Rodríguez de la Fuente, vicepresidente de la CEO, son junto a Enrique Nóvoa -aupado a la condición de vicepresidente de la Diputación- algunas de las apuestas personales de Baltar.